Convocatoria 2020: Fight & Remember! – En memoria de l@s camarad@s asesinad@s!

Convocatoria 2020: Fight & Remember! – En memoria de l@s camarad@s asesinad@s!

Este enero se cumplen 101 años del asesinato de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, fundador@s del Partido Comunista de Alemania (KPD). Sus asesinos procedían de cuerpos de voluntarios ultrarreaccionarios al servicio del capital alemán. Estos grupos paramilitares, compuestos de antiguos soldados, estudiantes reaccionarios y otros voluntarios, lucharon contra el combativo movimiento proletario de la revolución de noviembre de 1918, a las órdenes del antiguo alto militar y el gobierno socialdemócrata. Motivados por un anticomunismo, nacionalismo y antisemitismo fanáticos, los voluntarios fueron usados como frente de combate ante los levantamientos proletarios y huelgas de 1918 a 1920, y asesinaron a much@s otr@s person@s. Derramaron la sangre de much@s otr@s camarad@s y luchador@s, además de la de Luxemburg y Liebknecht.

Fueron otra vez estos voluntarios quiénes hace 100 años, en 1920, trataron de derribar el gobierno socialdemócrata, junto a miembros activos de las fuerzas armadas del Reich (Reichswehr), y bajo las órdenes de los generales Walther von Lüttwitz y Erich Ludendorff, y del funcionario reaccionario Wolfgang Kapp. El llamado intento de golpe de estado de Kapp fracasó en pocos días gracias a la resistencia del proletariado, que fue a la huelga en todo el Reich y presentó resistencia armada frente a los golpistas.

Después del fracaso del golpe, los voluntarios se integraron en las estructuras oficiales de la Reichswehr o en nuevas organizaciones proto-fascistas, como la „Stahlhelm“ o la „Organisation Consul“, quiénes durante la república de Weimar continuaron con los asesinatos de activistas, miembr@s del movimiento de l@s trabajador@s y demócratas civiles, y planearon un levantamiento armado fascista. No es de extrañar que más tarde numerosos voluntarios se hallasen entre las filas del Partido Nazi (NSDAP) y sus unidades paramilitares SA y SS. Con el acceso al poder del NSDAP en 1933 finalmente se materializaron los sueños de los reaccionarios paramilitares.

Continuidad después de 1945

Aun despúes de la caída del dominio fascista en Alemania en 1945 muchos fascistas y sus seguidores se mantuvieron en el capital, el gobierno, el ejército y los servicios secretos. El antiguo general de la Wehrmacht y fascista convencido Reinhard Gehlen fundó junto con otros ex-miembros de la Wehrmacht y fascistas la „Organisation Gehlen“ – predecesora del servicio secreto exterior de la República Federal Alemana (Bundesrepublik), el BND. La „Organisation Gehlen“, así como la Oficina Federal de protección de la Constitución (Verfassungsschutz), ofrecieron protección logística a estructuras fascistas, las cuales fueron ideadas por la Operación Gladio de la OTAN como unidades militares irregulares contra un posible ataque de la Unión Soviética. Estas unidades paramilitares fueron concebidas como pelotones de asalto contra el movimiento de l@s trabajador@s y sus movimientos y también como último resorte frente a una posible invasión comunista. En Europa occidental, sobretodo durante las revoluciones sociales antiautoritarias de 1967/68, había grupos fascistas armados al servicio de las élites capitalistas, con apoyo político, ideológico, económico y logístico de las estructuras de estado y sus servicios secretos, allí donde los movimientos de l@s trabajador@s alzaron la cabeza y se levantaron para atacar las relaciones capitalistas y hacer la revolución.
Hay varias masacres en el haber de estructuras apoyadas por „Gladio“. Hay indicios de su participación en el atentado en la Oktoberfest de Munich en 1980, con 12 muert@s y cientos de herid@s. El mismo año tuvo lugar el atentado en la estación central de Bologna, con 85 muert@s y otra vez cientos de herid@s. O en el año 1969 el ataque a la Banca Nazionale dell’Agricoltura en Milán con 17 muert@s. La meta de estos ataques era crear en la sociedad un clima de miedo al comunismo y al „terrorismo de izquierdas“ y allanar el camino a otra subida al poder del fascismo.

No solamente un fenómeno europeo

También en países de África, Asia y Latinoamérica, en las antiguas colonias y en países que todavía hoy en día se hallan en regímenes semicoloniales, los gobiernos, lobbys, consorcios y élites financieras de los países imperalistas recurren a menudo a grupos fascistas reaccionarios para asegurar los intereses económicos, influencias y beneficios del norte global. Además de intervenciones militares, sanciones económicas y bloqueos, se recurre a los servicios secretos, a la policía y a unidades militares y paramilitares.

Estas estructuras, apoyadas y financiadas directamente por los servicios secretos de los países imperialistas, como la CIA, o indirectamente a través de estructuras estatales locales o „organizaciones por los derechos humanos“, llevan a cabo todo tipo de guerras „sucias“ con el beneplácito de l@s imperialist@s, las cuales no se pueden llevar a cabo con los medios „oficiales“. Estas guerras se llevan a cabo contra l@s explotad@s y l@s oprimid@s (trabajador@s, campesin@s, pobres y desclasad@s, indígen@s etc) y sus movimientos y organizaciones. Los medios usados huelen a las tristemente célebres „desapariciones forzadas“, desde asesinatos de individuos a masacres de pueblos enteros.

Un claro ejemplo es el estado turco, que apoya y financia desde hace años partidos, milicias y estructuras fundamentalistas islámicas en Siria (entre ellas el llamado „Estado Islámico“) para combatir la autogestión kurda en Rojava y el norte de Siria. El suministro alemán de armas apoyó con éxito la reciente intervención militar. En el norte de Kurdistán, bajo dominio del estado turco, se han establecido y armado desde hace años turc@s nacionalistas en las llamadas „milicias de protección del pueblo“. Estas estructuras son usadas contra el movimiento kurdo y sus estructuras revolucionarias en Turquía. Un sistema similar fue empleado en los años 80 y 90 en Perú por el dictador Alberto Fujimori, quién suministró armas a parte de la población en asentamientos militares para combatir a la guerrilla y la población indígena.

En las provincias del norte de Irlanda, ocupadas por el Reino Unido, grupos paramilitares, como la „Ulster Volunteer Force“ o la „Ulster Defence Association“, estuvieron activos durante décadas. Estaban compuestos de antiguos miembros de las fuerzas armadas británicas, tomaron parte en la lucha armada contra los partidarios de la unidad de Irlanda, el IRA, y además fueron responsables de masacres contra la población católica. Otro tristemente célebre ejemplo de contrarrevolución se encuentra en Colombia: también aquí el estado apoya grupos paramilitares estrechamente relacionados con los carteles de la droga, como las „Autodefensas Unidas de Colombia“, quiénes son responsables de incontables masacres contra l@s guerriller@s de izquierdas de las FARC y el ELN y también contra la población civil. Estas organizaciones semi-militares se encuentran integradas en las estructuras de estado fascistas, como las SS en la Alemania fascista o la Guardia Civil en la España de Franco. Este último cuerpo se caracteriza todavía hoy en día por su extrema brutalidad contra los movimientos revolucionarios en el „democrático“ Estado español.

Existen todavía más ejemplos: en Filipinas (Marcos y actualmente Duterte), Chile (Pinochet), Argentina (Videla), Grecia (Papadopoulos), Afganistán (Talibanes y Al-Qaeda), así como diversos gobiernos mexicanos. Todos ellos tienen en común la protección de estos intereses por todos los medios, internos (las élites neocoloniales oligárquicas) y externos (los consorcios multinacionales y los gobiernos imperialistas).

También en Alemania: Estado y neofascist@s de la mano

En el Estado alemán, la profunda relación entre estructuras fascistas armadas y trabajadores de los aparatos del Estado personificada en los servicios secretos tampoco es cosa del pasado. Un claro ejemplo es el uso habitual de confidentes en la Oficina Federal de protección de la Constitución (Verfassungsschutz). Así los fascist@s obtienen dinero por sus servicios de espionaje, que se invierte en la construcción de estructuras similares. Allí donde los grupos fascistas armados actúan se hallan no solo l@s fascist@s financiad@s por el Estado, si no también sus contactos del servicio secreto – véase el caso del agente Andreas Temme en el asesinato de Halit Yozgat por la NSU.

Otros elementos de estructuras del Estado alemán están vinculados al fascismo. Por ejemplo Franco Albrecht, lugarteniente de la Bundeswehr y desenmascarado como fascista, quién se hizo pasar por refugiado sirio para cometer atentados, en una estrategia del terror muy similar a las que solía practicar la Gladio en los años 70.

En 2018 aparecieron por vez primera informaciones sobre la conocida como „red Hannibal“, – una red online de fascistas pertenecientes al ejército alemán, la policia, servicios secretos, el aparato de justicia y de la asociación „Uniter“ (una red de antiguos miembros de las fuerzas de seguridad alemanas implicados como mercenarios en distintos conflictos armados). Esta red se estaba preparando para el llamado „día X“, un imminente conflicto armado dentro de Alemania, y almacenaba con tal fin armas, antes de que, tras la publicación de dichas informaciones, parte de esta red fuera desmantelada por entes estatales no fascistas.

Este rearme facista se ve apoyado a nivel parlamentario por una AfD que va ganando fuerza, con presencia ya en los parlamentos de todos los Länder y en el Bundestag, y con aspiraciones a formar parte del gobierno, tanto a nivel regional como nacional. Pero incluso sin participación de los fascistas en el gobierno, existe una deriva de los discursos y las acciones de los gobernantes alemanes hacia la derecha: acoso a los refugiados, criminalización creciente de elementos de izquierda y revolucionarios (por ejemplo, la exigencia de prohibir la Rote Hilfe por parte del ministro del Interior, Horst Seehofer), los crímenes en las murallas de la fortaleza Europa contra fugitivos, la consolidación de la hegemonía política y económica del capital alemán a nivel europeo a través de la UE, la petición de intervenciones militares independientes alemanas, el rearme del Interior – entre otros con las nuevas leyes policiales en la mayoría de Länder…Esta lista no se acaba nunca.

La lucha por la hegemonía entre liberales burgueses y partes protofascistas de la burguesía trasciende el aparato de Estado y se expresa políticamente en el fortalecimiento de la AfD. El desenlace de esta lucha por la hegemonía es decisivo para definir nuestro punto de partida como izquierda revolucionaria. La creciente presencia de redes protofascistas a nivel estatal y la frecuencia de ataques fascistas (por ejemplo en Kassel o Halle) son la expresión de la perjudicial deriva política que está empezando. Nosotros, como izquierda revolucionaria y antifascista, debemos anunciar nuestra lucha!

Por todo ello: con el mismo espíritu que Rosa Luxemburg, Karl Liebknecht y todos los caídos en la lucha revolucionaria en el mundo entero, uníos al bloque antifascista internacionalista en la Luxemburg-Liebknecht-Demo!

Combate el terrorismo de Estado!
Combate el fascismo! Arriba la solidaridad internacional! Vivan nuestros caídos!
Por una vida digna y solidaria!

Convocan:
North-East Antifascists [NEA]
radikale linke | berlin
CDR Berlín
Solidaridad Antirrepresiva Berlin
Internationalistischer Abend

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